Límites

 

Su piel, esa barrera que le protege del exterior, había permanecido demasiado tiempo permeable, dejando espacios que eran percibidos desde el exterior por aquellos a los que atraía a su vida. Esa permeabilidad permitía que pudiesen atravesar sus límites, penetrar en zonas sensibles y provocar pequeñas heridas y rasguños con demasiada facilidad.

Ante cualquier atisbo de dolo, su sistema de defensa se activaba con rapidez, y enviaba a sus tropas emocionales a combatir al intruso con la más temerosa de sus armas, la ira. Y así volvía a comenzar el círculo vicioso que le tenía atrapada e infeliz.

Pero ese círculo se rompió, en el momento que alguien especial para ella le hizo ser consciente que tenía que crear limites y construir una membrana invisible sobre su piel que la transformase en impermeable para las mismas personalidades que antes entraban sin oposición.

Desde ese momento, comenzó a tomar el control de su vida, de sus decisiones, de sus emociones, y sus límites actuaban como filtros que transformaban los rasguños y heridas en dulces caricias.

Imagen cortesía de @ade_foto92, fotografía profesional.

 

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