La verdadera esencia

Ella llegó a su vida para derrumbar todos sus muros, sin apenas tiempo para prepararse, de la forma más directa e invasiva que jamás había conocido.

Y con la caida de cada pedacito, se abría paso hacia sus vísceras una fuerza que brotaba de la nada y que se transformaba en un imán que le unía a ella con una fuerza inexplicable.

Sus muros habían sido demasiado fuertes y robustos, a prueba de bombas, muchos años de creación para que ahora pareciesen mantequilla en sus manos.

Dicen que cuando te desnudas te sientes libre y ligero y él se estaba desnudando sin quitarse nada de ropa, sólo bajo el efecto de la fuerza del amor verdadero, el que llega sin preguntar, el que te eriza la piel en un suspiro.

Ya no se sentía fuerte y poderoso, atrás quedó el hombre duro que fingía ser, su verdadero yo, su verdadera esencia brotaba desde dentro sin que nadie se diese cuenta, sin que nadie pudiese avisarle de que ahora comenzaban sus verdaderos problemas…

Continuará…

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