La sombra

Él no permitía que su sombra, su lado más oscuro, saliese a la luz, pero sabía que dentro de él había cosas que no aceptaba, que reprimía, que guardaba en su rincón del olvido.

Sólo mostraba su luz, su esencia, aquello que le gustaba mostrar, aquello que aprobaba de si mismo y que sabía que era lo aceptado por los demás.

Cada vez que observaba como alguien sacaba a relucir lo que él escondía, no lo soportaba, lo repudiaba, criticaba, juzgaba. Si él no podía sacarlo a la luz, no era justo que otros pudieran permitírselo.

Hasta que llegó ella, de la qué se enamoró hasta los huesos, pero que le confrontó consigo mismo, le hizo sacar lo peor de él, le enfrentó a sus miedos, le revolcó por dentro, le atizó con fuerza a su ego, le obligó a retarse, a conocer sus límites y abrir las puertas de su alma.

Y entonces, gracias a ella, comenzó su proceso de sanación.

Óscar Cebollero

0