El discurso del AMOR

Sus almas se encontraron hace unos 3 años, y lo hicieron de forma caprichosa, como siempre que la vida nos brinda las mejores sorpresas. Y es que cuando menos lo esperamos, nos pone delante un tren y nos da la oportunidad de subirnos a él o dejar que pase sin nosotros.

Ellos dos, no dudaron ni un segundo y decidieron subirse al tren, a pesar de la distancia que les separaba, de la incertidumbre del camino, dejaron que el destino les llevase estación tras estación.

Ese tren que salió de Granada y en el que han viajado juntos estos 3 años, es propulsado por el combustible más potente y maravilloso que nos puede regalar la vida, y que no es otra cosa que la belleza de nuestro alma, el AMOR.

Sus vidas habían estado llenas de obstaculos, de frustaciones, de decepciones, pero son personas luchadoras, inconformistas, perseverantes, que no se han rendido nunca ante los tropiezos o los errores, enfrentandose siempre a sus miedos más profundos, con la ilusión intacta de sentir alguna vez lo que hoy sienten orgullosos.

Hermana, siempre me has dicho «es necesario una travesia por el desierto para valorar más cuando llegas al edén», y desde vuestro edén, nos estáis lanzando a todos un gran mensaje.

Un mensaje que nos enseña que lo único que merece la pena en la vida es el amor, amar a quienes queremos y demostrarlo cada día, un mensaje que nos recomienda expulsar el rencor, el odio o la ira, y sustituirlos por el perdón, el respeto y la paz, nos muestran lo valioso que es cambiar la palabra YO por el NOSOTROS, la importancia de ofrecer a los demás siempre lo mejor de ti, de amar sin condiciones, de mirarte al espejo y sentirte orgulloso de lo que ves, de mejorar cada día y de no dejarte nada bueno dentro, de decirle a tus seres queridos lo mucho que les quieres, de no dejar nunca ningún abrazo, ningún beso, ninguna caricia o ningún te quiero pendiente.

Orgulloso de compartir vuestra felicidad y de saber que ese tren al que os subisteis juntos hace 3 años, continuará impulsado por el AMOR durante el resto de vuestra vida.

¡Vivan los novios!

Palabras que dediqué a mi hermana y su marido Carlos el dia de su boda.

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